Nosotros...Tus hijos






Un día llegó la luz a mi cabeza
llegó el frío y el calor
llegó el hambre en la mesa
aún con mendrugos sin sabor

Ése día supe
que no eras mi padre
que el Sol abandonaba la casa
en el invierno
que había llegado
al inicio de un camino pedregoso

Cuando levanté la mirada
me sonreíste como a los tuyos
a los verdaderos
y orgulloso tomé la bandera de hijo
me sentí de verde vestido en Septiembre
y se hinchó mi pecho
con tu cara sonriente
cuando abrías los brazos
en la esquina del día
en la esquina de aquel viejo liceo
que tanto te conocía.

Después caminé muy lejos
y nos oscurecimos
nos miramos furtivos y desconfiados
como el hielo eterno de la montaña
al sol que vigila sus altas cumbres

Cuando otros te dijeron
que yo no era tu hijo
mis hermanos me abrazaron
y te levantaron la frente
me abrieron la puerta de la familia
y sellaron con fuego
las dudas de mi origen

Te ví sostener la mirada
ante ésos que escupieron a tus vástagos
te ví caminar con orgullo al paredón
a dar la cara y defenderlos
de aquellos que no conocen
ni la gloria ni el infierno
y sólo ayer,
ví brillar tu ojos frente a mí
aún sin yo tener las manos
llenas de oro
más bien llenas de pobrezas y derrotas

Es por eso que hoy
me detengo en éste púlpito
frente a la fanega mirada
de hombres y mujeres simples
para pregonar tu grandeza,
tu grandeza de estar
siempre orgulloso
de tu hijos,
de los hijos de tus hijos
y de mis hijos,
que no son los tuyos propios
pero que sonreíste y creciste
como un girasol de primavera,
que no se miró las manos
para brindarles alegrías
y abrazos a la vida.

Hoy te entrego a la tierra
Donde se abrirán los escuadrones
de infinito verde oliva
donde tu madre presidirá
la fiesta de bienvenida
y tus hermanos
te abrazarán al llegar
con los pasos húmedos,
por las lágrimas
que en éste día de Réquiem
hemos derramado a tus pies,
para subirte al altar del recuerdo
cruzado por los ojos duros de la memoria
que hoy te envuelve
como un pan bendito
alojado en la tibieza
del corazón de nosotros
…tus hijos

El Desamparo

Cuando amanezca la conciencia
sabrán los buitres esperar frente a tu casa
donde habitarás solitaria
donde te refugiarás del apedreamiento
y del remordimiento sanguinario…

Sabrás acaso que todos somos uno?
cuando nacen flores de victoria
y… cuando brotan los fracasos
sabrás que somos unas gotas?
que se unen al mar… humano?

Los fantasmas de tu casa
te mirarán asustados
te buscarán para contarte
que somos tu carne
por tus garras devorados

Aquel día…bajo la lluvia,
me ha tocado el desamparo
gotas amables vaciaban su angustia
entre camas húmedas
que bajé al empedrado…
sin culpa alguna , sin explicaciones …
desalojado

En ésa oscura tarde,
los niños sonreían al frío de la vida
brotaba de sus labios su inocencia
y reclamaban sus juguetes olvidados
otros juzgarán tu indolencia desmedida
y la poesía sanará mi corazón
que aquel día, lanzaste al barro.

Exilio en el desierto...

Si en el camino
me encuentro confuso
es que una piedra
detuvo mi andar

ha de iluminar mi futuro
y será mi alimento,
el desierto mineral ...

Bajo las estrellas…
polvo deshabitado…cúspide lunar
barco de amplias velas
que me llevan hasta el mar.

Tomo la piedra
clavando en su lomo,
el barreno ancestral.
Sangran mis venas de plomo…
soleado frío
exilio de mi hogar

Se alza agreste un camino
Cien monedas rubias,
se oyen crepitar.

Abre sus piernas el destino
Aúlla el viento mineral…

Reflejo de un Poema



Veo mi reflejo en la ventana
En lo alto,
Amurallada.

Veo unas manos dibujándome,
entre hojas frías
como un rompecabezas.

Como si alfiles se hallaran buscándome,
entre reyes y princesas.

Veo mi reflejo al otro lado
desde la ventana
en la playa
me veo triste y callado.

Veo poemas allanados
Como antes… ahora,
con regla de cálculo en mano
sacando una cuenta angosta

Oigo una historia deslucida
¡horrenda!... aguardando
que caiga la lluvia lacerando
para volverla florida.

Veo mi reflejo en la ventana
en lo alto,
frente a la playa…
me veo triste y callado.



Lágrima…lenta






Te vi al salir… brillar
madre de las paciencias
observar tan dura realidad
y florecer, en alegría del hogar

Te vi navegar inofensiva y agónica
cayendo bajo el párpado de tu nidal
filuda realidad cosmogónica
tus labios dulces… amores con final

Te vi caer lentamente…lenta
entre los días claros de siembra
entre inviernos áridos de espera
Te vi caer lentamente…lenta

Te oi hablar de odios y revueltas..
caminar feliz en senderos y huellas
entre enfermedades y guerras
Te ví caer lentamente… lenta

Querida lágrima lenta… no dejes de bajar
entre tus días y mis ausencias
aún queda todo por caminar…
Te veré caer lentamente… lenta

La Gitanilla Olvidada



Al ver el carro policial estacionado al costado del camino, en aquella reconocida tribu de gitanos me dio una mala sensación; Algo pasaba… un par de mujeres gitanas, gritaban desconsoladas, pero no logré comprender lo que sucedía.
Cada tarde al volver de la faena, veía los pequeños niños gitanos correr semidesnudos entre los tirantes de las carpas, de aquel trozo de universo gitano, universo que deambula entre dos mundos etéreos.
Las mujeres con sus faldas largas y coloridas no logran esconder del todo la belleza de ésas hermosas princesas de cabellos trigados, cuyos ojos verdes arrebolando sus rostros filudos iluminan el monte y el sendero del día a día que nos consume…y ahí, siempre con sus formas, su idioma y sus bailes, se nos abren como una esperanza cierta... nosotros también podremos hacer sobrevivir nuestra descendencia.
Un nudo en la garganta, me acompañó todo lo que me quedaba de camino a casa.
¿ Que habrá pasado?...- me pregunté insistentemente-.
-¿Los estarán echando del lugar?-
De seguro algún indolente los denunció y se activaron los sistemas de seguridad, tan infalibles a la hora de poner el puñal en la garganta de un débil y de tan cobardes reacciones para enfrentar el poder fáctico.
...con ésa desazón me dormí aquella noche.
Al otro día, llegué más temprano que nunca a la oficina, junto con el pequeño hombrecillo sin dientes que nos deja el diario cada día, al que sorprendí deslizando por debajo de la puerta de vidrio, el montón de hojas traidoras que se prestan al juego de la dominación por medio de la información periodística; Me miró con cara de culpable, como un niño travieso recién sorprendido; Al desenvolver el diario la portada me impactó “dramática muerte de pequeña niña gitana” .Mis ojos se clavaron vidriosos en el suelo a un costado del diario; Mi mirada se perdía en mis recuerdos del camino, era la más pequeña de aquel grupo, la más vistosa, la más sonriente…aquella que me dejaba feliz después de surcar por un segundo su espacio a través de la corriente de asfalto que todos los días me traía de vuelta a casa…la pequeña de pasos recientes y ágiles, que perseguía sin parar a los chicos más grandes se había ido, el canal de regadío contiguo al campamento se la tragó y se fué como una estrella fugaz,la dulce niña gitana ya no estaría más para vitalizar mis alicaídas tardes después de la visita a terreno; Su hálito de esperanza dormido, viajaba envuelto en una fría manta fiscal, que la tomaba como una de sus inhumanas estadísticas y la arrebataba para siempre del calor dulce del regazo de su madre gitana; La gitanilla se subía al carro policial del olvido, en los brazos de un funcionario de carabineros que la tomó como a una hija propia y que vitoreaba su partida encendiendo las luces estroboscópicas del final, mientras lloraba implacable la sirena del adiós.

TUS CADERAS...

Lauda región recta, infinita
Segmento agudo de tu naturaleza…
La luna se sienta a mi lado
Iluminando la cuna fiereza
Yo no como, sólo apoyo el costado
Y cuento estrellas pensando en tus caderas.


Desde lejos el viento me confiesa
Su ritmo en surcos del sendero
Sus movimientos, colosos solenoides
Su baile me adormece bajo el cielo

Abriles los cimientos portentosos
De tu descendencia, cadenas…. vivos ojos
caminando tus caderas… tu cosmos
… aturdidas
A veces... en mis manos
A veces… en las de otro.